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La Obra Salvadora de Dios | Ps. Humberto Medina
Publicado por: | 27 septiembre, 2017 |

Nota del Editor: El siguiente estudio forma parte de una serie de nuestro colaborador, el Ps. Humberto Medina, que se intitula: “Combatiendo las falsas doctrinas”.

Introducción a Judas 1:24-25

Toda la doctrina de la salvación es absolutamente esencial y profundamente preciosa, porque se trata de la redención de Dios. La salvación es un gran paquete de bendición. Es el poder de Dios a favor del creyente. La gloria de la salvación tiene que ver con los aspectos de: justificación, regeneración, conversión, y adopción a tal punto que la obra de salvación nos llevara a la misma presencia de Dios; llamada “glorificación”.

La salvación no esta basado en las obras de los creyentes sino en la obra de Cristo en la cruz, las buenas obras son los frutos del ES como resultado a la conversión. El resultado poderoso de Dios es “la perseverancia de los santos” una obra de Dios y de su Espíritu para mostrar el carácter de Cristo.

En contraste con las advertencias de los falsos maestros y de los apostatas Judas aclara nuestro futuro que Dios nos ha regalado y la verdadera adoración al Dios verdadero. Veamos tres puntos importantes acerca de la verdadera salvación “obra poderosa de Dios.”

I. Para Guardarnos sin Caída (Vers. 24a)

Dios es poderoso y perfectamente fiel, supremamente poderoso e infinitamente amoroso. El no permitirá que sus hijos vivan caídos o se mantengan caídos, porque el verdadero creyente ha sido salvado, rescatado de la condenación y del juicio de Dios. El en su misericordia preserva a sus hijos, los guarda para ese gran día cuando cada creyente nacido de nuevo este cara a cara con el Dios de la salvación.

1 Pedro 1:4-5, dice “y recibamos una herencia indestructible, incontaminada e inmarchitable. Tal herencia está reservada en el cielo para ustedes, a quienes el poder de Dios protege mediante la fe hasta que llegue la salvación que se ha de revelar en los últimos tiempos.”

Las escrituras están llenas de las promesas de Dios con muchos testimonios de Dios ,su promesa y poder de preservar o guardar a los que somos sus hijos. El autor de Hebreos nos dice en Hebreos 7:25, “Por eso también puede salvar por completo a los que por medio de él se acercan a Dios, ya que vive siempre para interceder por ellos.” Según el plan perfecto de Dios el camino hacia el cielo y ha su presencia es absolutamente seguro, no porque los creyentes tienen la capacidad para preservarse y mantenerse firme por su propia cuenta, sino porque Dios en su infinita misericordia y gracia guarda hasta que estemos en el cielo y nos mantiene firmes, por eso podemos decir, “Dios te amamos porque tu nos amaste primero

El “guardarnos” es obra de Dios.

La traducción griega de la palabra “guardarnos” significa “phulasso” que es una expresión “militar” que significa “custodiar, hacer guardia, vigilar, vigilar atentamente, mantener alejado de…”; en otras palabras es Dios quien obras desde el día que nos salvo, nos redimió y ahora es Dios quien nos guarda para presentarnos delante de Dios como un premio que el nos gano derramando su sangre, muriendo en una cruz, efectuando la obra mas poderosa y grande que es la salvación, nos redime, nos justifica, nos adopta, nos transforma y nos guarda hasta el día que estemos en la misma presencia del Padre. Dios nos guarda de todo tropiezo y nos cuida de todos los ataques de los falsos maestros, de los apostatas y de las falsas doctrinas, porque somos sus hijos.

Nos Guardara sin Caída.

El original griego significa “amomos” cuyo significado es “ser libres de culpa” “declarado libre sin mancha y sin culpa” Judas nos ha hablado ya acerca de los israelitas que fueron fulminados en el desierto (v. 5) y de los ángeles «caídos» (v. 6). Igualmente, vemos a nuestro alrededor a muchos que quedan eliminados, descalificados o postrados, que no tienen ganas de seguir o que se desvían por caminos que no conducen a la meta. Vemos cómo muchos pastores y maestros prestan más atención a las filosofías del mundo o a las modas de la teología que a la Palabra de Dios. Personas que se apartan de Dios porque no ponen su mirada en Cristo sino en los hombres, supuestos creyentes que no les gusta arreglar conflictos con su prójimo, se apartan de Dios en vez de reconciliarse con su prójimo y con Dios, terminando amargado y cayendo en las trampas de Satanás. El escepticismo arrogante y la incredulidad burlona de nuestros contemporáneos nos llena de dudas. Nos preguntamos si estamos haciendo el ridículo al proseguir hacia la meta e incluso si ésta en realidad existe. Y, además de todo esto, hay momentos en los que sentimos nuestra propia flaqueza e indignidad y creemos que no aguantaremos el ritmo de la carrera. Entonces sentimos nuestra necesidad del poder divino para perseverar hasta el fin. Como el apóstol Pablo dijo, “en mi debilidad soy fuerte” era una expresión de la gracia de Dios al estar con sus hijos.

Ilustración:

El peregrino judío temía los peligros del camino a Jerusalén, especialmente los de las áreas montañosas. Podía encontrarse con salteadores, fieras, lugares resbaladizos e inclemencias del tiempo. Temía no llegar a su destino. Pero encontraba consuelo en el poder guardador y protector de Dios. Igualmente, el peregrino cristiano tiene que atravesar muchas montañas antes de llegar a la Jerusalén celestial. Teme no llegar a causa de las muchas tentaciones, tribulaciones y trampas que el maligno tiende en su camino. Pero su confianza está puesta en el Dios poderoso para guardarle sin caída. Ésta es la confianza no solamente del creyente en cuanto a sí mismo, sino del pastor en cuanto a su rebaño. Estas palabras, antes de llegar a ser una afirmación de fe de los creyentes, la fue del propio Judas. Él contempla a los lectores zarandeados por los falsos maestros. ¿Dónde puede encontrar alguna garantía en cuanto a su permanencia en la fe? En la protección de Dios.

II. Para Presentarnos sin Mancha (Vers. 24b)

La NVI menciona que Dios es poderoso para establecernos sin mancha, la NTV dice que Dios a través de Cristo nos llevara sin mancha a su misma presencia. La expresión “llevarnos sin mancha” la traducción de la palabra griega es “Histemi” su significado es “ponerse en una posición vertical” “mantenerse firme” “permanecer en un estado de firmeza” En Romanos 5:2 menciona “Debido a nuestra fe, Cristo nos hizo entrar en este lugar de privilegio inmerecido en el cual ahora permanecemos, y esperamos con confianza y alegría participar de la gloria de Dios

En el presenta nosotros los creyentes estamos firmes en la gracia de Dios, pero en el futuro nosotros los creyentes seremos presentados por Cristo a su misma presencia en gloria. Col 3:4, “Cuando Cristo —quien es la vida de ustedes— sea revelado a todo el mundo, ustedes participarán de toda su gloria.”

El estar en la presencia de Dios, nosotros los creyentes estaremos sin culpa, sin acusación, se cumplirá lo que Dios el apóstol Pablo, “ahora pues les digo no habrá condenación para los que estamos en Cristo Jesús” Sin embargo, ninguna persona que jamás se ha arrepentido o se resiste a Dios podrá entrar a la presencia de Dios, Apoc 21:27, “No se permitirá la entrada a ninguna cosa mala ni tampoco a nadie que practique la idolatría y el engaño. Sólo podrán entrar los que tengan su nombre escrito en el libro de la vida del Cordero.

No somos capaces de entrar en el cielo por nuestra cuenta, pero Dios—que es rico en misericordia—nos preserva de caer y nos hace entrar en la gloria celestial. Mediante la obra de Cristo Jesús, Dios nos presenta sin tacha ante su gloriosa presencia. Pedro usa las palabras sin mancha al describir a Cristo, el Cordero sin defecto (1 P. 1:19). Dios no sólo nos limpia del pecado, sino que brinda a su pueblo un júbilo perenne. Es decir, el cielo rebosa del júbilo continuo de los santos y ángeles (cf. Lc. 15:5; Ap. 19:7). Debido a su redención, los cristianos no se llenan de terror sino de gozo al entrar ante la presencia de Dios.

Cristo a través de su obra de sacrificio muriendo en una cruz, derramando su sangre, pagando la culpa de nuestras rebeliones y de nuestras maldades nos perdono y nos imputo su justicia, Hebreos menciona que su sacrificio de Cristo es mas que perfecto y una sola vez fue suficiente para efectuar la obra salvadora de Cristo de liberarnos de la ira venidera y de presentarnos delante de Dios, sin mancha. Que gran futuro nos espera de estar cara a cara con Cristo y nosotros estando firmes por la justicia imputada por Cristo a nuestro favor.

La salvación se completara ese gran día llamada glorificación. Pablo decía quien me podrá librar de este cuerpo de muerte, lo que no quiero hacer eso hago, ese día llamado “la redención final” experimentaremos la glorificación, un cuero transformado y la liberación del pecado y su ausencia, aunque luchamos ahora con el pecado no somos esclavos del pecado, pero ese día “seremos transformados” se cumplirá la obra de Cristo de poder “la salvación del creyente.”

III. Para Exaltarle Eternamente (Vers. 25)

Finalmente, Judas el hermano de Jesús hace una declaración de alabanza llamada “doxología” [Del gr. doxa, gloria + logia, palabra] Manifestación de alabanza y enaltecimiento a la divinidad mediante expresiones de exaltación (¡Alabado sea Dios! ¡Aleluya!) e himnos. No puede la doxología estar desligada de la verdadera adoración. Ella exige adoración al Dios verdadero.

1) Al Único Dios.

Judas pone fin a su carta declarando al único Dios y ha nadie mas. El adjetivo único es una expresión común en las doxologías bíblicas, también era parte del credo o la declaración doctrinal de Israel, “Oye Israel Jehová uno solo es”  En el AT la expresión Dios como salvador es atribuido a el Padre especialmente en el libro de los Salmos, la salvación de Dios era sinónimo a liberación como la salida de Israel de Egipto. Salvar de ataques, salvar de los enemigos, o el cuidado de Dios padre para con su pueblo y en el AT miraban a futuro a ese Mesías redentor quien libraría de la condenación a los que ponen su fe en Cristo. Dios es el Salvador de su pueblo; en la plenitud del tiempo envió a su Hijo para redimir al pueblo de sus pecados. Por medio de Jesucristo somos redimidos del pecado y de la culpa y trasladados a la gloria.

2) A el Sea la Gloria, la Majestad, el Poder y la Autoridad.

A Dios le pertenece la gloria perpetua, ya que es parte esencial de su ser. La gloria le es habitualmente atribuida en las doxologías. Pero atribuirle la gloria a Dios no es otra cosa que reconocer un aspecto esencial de su ser, ya que en esencia Dios es gloria. En la tierra los seguidores de Cristo reflejan la gloria de Dios en palabras y acciones. Pero al entrar en el cielo, los creyentes son glorificados y comparten la gloria de Dios.

La palabra “Majestad,” significa el completo reinado de Dios y el completo reinado del Hijo. Majestad también se refiere a la eminencia de Dios.

Los atributos poder y autoridad son sinónimas y tienen el mismo significado. Estas dos palabras usualmente aparecen en todas las doxologías bíblicas. Jesús dijo, “toda autoridad me he dado en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra

3) Jesús Nuestro Señor.

Esta es la cuarta vez que Judas menciona en su carta la expresión “nuestro Señor” menciona a Cristo no solo como Salvador sino como el Señor y el amo absoluto de la creación, de todo dominio y el Señor en el corazón de todos los creyentes. El verdadero creyente se rinde a Dios y se somete a su autoridad. Él era digno de tal alabanza en el pasado, lo es en el presente, y lo será por toda la eternidad. Los apóstatas y los falsos maestros pueden intentar privarle de Su gloria, detraer de Su majestad, murmurar contra Su dominio y desafiar Su autoridad. Pero todos los verdaderos creyentes encuentran su mayor plenitud en glorificarlo y gozar de Él ahora y por todos los siglos. Amén.

Dios es poderoso y Dios ha prometido y se efectuara a futuro que preservara a los santos sin culpa y sin mancha delante de Dios en su trono porque hemos sido justificados y eso es un adelanto que podamos vivir en adoración a Dios, reflejando su gloria en la iglesia viviendo en unidad y a El sea la gloria por los siglos de los siglos ¡Amen!.

Conclusión.

Déjenme terminar repitiendo los tres puntos de la salvación según estos últimos versos:

  • La palabra de Dios dice que el nos “guardara sin caída” la obra redentora de Dios es eterna, y no deja que sus hijos tropiecen o retrocedan. Nuestra salvación será cumplida el día que se cumpla la “glorificación”.
  • La palabra de Dios también nos dice que los redimidos somos justificados, nos ha hecho libre de toda culpa de pecado; Cristo nos presentara ante Dios sin mancha.
  • Finalmente, cada creyente redimido estará en la presencia de Dios, adorando a Dios cara a cara. Lo que vivimos acá con respecto a la adoración es un anticipo a lo que viviremos en la eternidad con Dios.
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